tal vez hacía falta eso... tantas horas de intenso placer para al fin conectarme.
o desconectarme.
para progresar un poquitito en el entendimiento de mi propia esencia, de lo que quiero.
ahí, sobre esa sábana blanca de hotel, al fin... escucharme.
jueves, diciembre 3
sábado, noviembre 21
culpable
Salimos de la urbe patagónica en la autopista que, lentamente, se convierte en una lánguida ruta del desierto neuquino.
Pasamos Plottier, Senillosa, unos cuantos parajes, Arroyito, Plaza Huincul, Cutral Co y ahí nos adentramos en el desierto más cruel y árido de la meseta patagónica.
La vista es una sola, el sol feroz y el viento que a la distancia diluyen todo el horizonte. Llegamos a Zapala, el corazón de la provincia, pueblo feo e inexplicable. Es el momento justo para cargar nafta, estirar las piernas, comer un sambuchito y hacer los mates para la parte más compleja que se viene por delante. A los pocos metros de Zapala nos topamos con Las Lajas, un pueblito simpático al lado de un río ciclotímico. Después de unas curvas que trascurren entre el "pleno centro" del pueblo y unen la 22 con la famosa ruta 40, llega la etapa final de este viaje soñado: la verdadera nada.
Los 150 kilómetros que faltan para llegar a Chos Malal son una aventura sensible capaz de enternecer a cualquier corazón. Allí no hay más que espcio, increíble cantidad de tierra e inmensidad. A los lejos se erigen orgullosas la montañas de la cordillera Del Viento, es ahí donde hay que llegar.
El tiempo parece no tener apuro, el sol comienza a bajar, la piel grita de sed, el mate es la única esperanza, el reggae es el motor; la calma está en su reino.
foto: Cebo
jueves, noviembre 12
el tiempo solo pasa
Ya en la ruta, el sol pega fuerte en el parabrisas que parece derretirse. Desde el asfalto se erige el calor de diciembre como si fuera humo que nubla la vista, desfigura las líneas del paisaje, adormece la mente. Afuera, el desierto aparece como infinito, los yuyos de la barda árida lastiman la piel; el viento espera agazapado para despertarse con toda su furia. Allá, atrás de la colina, duerme El Chocón como una criatura mansa... pero ya nada es lo mismo.
sábado, noviembre 7
vení
Cuando salgo de la pileta, llena de cloro y energía, mi piel brilla de un modo especial. Me baño en los vestuarios y me pongo la ropa interior. Me gusta encremarme las piernas y andar por ahí, entre las mujeres semis desnudas, verme reflejada en los espejos fugaces, reconocerme en mi nuevo cuerpo.
Y cuando salgo abrigada, siento calor en mi interior, un deseo ferviente por llegar a casa y encontrarte a vos acostado en mi cama, con las sábanas revueltas y que sea tu boca la que recorra todo mi cuerpo, que descubra cada aroma escondido detrás de mi piel que se funde con la tuya, se nutre, se alimenta de vos.
y cuando llego y no estás, quedo sedienta de un sueño insasiable. de la prisión en que se convierte mi piel, mi cuerpo...
Y cuando salgo abrigada, siento calor en mi interior, un deseo ferviente por llegar a casa y encontrarte a vos acostado en mi cama, con las sábanas revueltas y que sea tu boca la que recorra todo mi cuerpo, que descubra cada aroma escondido detrás de mi piel que se funde con la tuya, se nutre, se alimenta de vos.
y cuando llego y no estás, quedo sedienta de un sueño insasiable. de la prisión en que se convierte mi piel, mi cuerpo...
viernes, noviembre 6
Puente
Hasta ese momento Cortázar era todo. La Maga y Oliveira me habían hecho vivir cosas sorprendentes, sentí angustia, amor, sexo, todo al ritmo de esa sinfonía de palabras que Julio escribió para mí.Creo que fue en Buenos Aires también, y en primavera, cuando me compré El Túnel.
En aquellos tiempos había adelgazado bastante e iba a atenderme por mis desordenes hormonales al Hospital Italiano con una endocrinóloga increíble. Me encantaba ir hasta Almagro, caminar bajo esas arboledas, entre esas casas que en la Patagonia no hay, con tanta historia formas y colores. Sobre Medrano había una pequeña librería de usados que me encantaba. tenían un gato muy peludo y millones de libros amontonados a un precio muy barato. Ahí me compré El Túnel y Cortázar se cayó de su pedestal. No pude con mi genio y fui corriendo a buscar el siguiente, Sobre héroes y tumbas. Sábato tiene una particular forma de llegarme directo a las tripas y fue con Alejandra y Martín con quienes más sufrí, más amé, más entendimiento viví. Todas las casonas eran las de Alejandra, todos los árboles eran de Martín, todas las ventanas al parque y ningún ciego volvió a ser igual para mí.
Muchos años después -o no tantos- me encontré caminando por el bajo neuquino y pasé por la vidriera de una librería de usados. En perfecto estado estaba ahí, para mí, Abbadon, el exterminador. Hacía años que lo buscaba por todos lados. En la cuenta bancaria me quedan la exacta misma cantidad de pesos que costaba el libro y me lo traje a mi casa. Intenté leerlo en una vacación pero no lo logré. Está ahí en mi casa, en grandes bolsas de papel mientras adquiero una biblioteca digna o me mude de casa. Sigue ahí esperando el momento perfecto para volver. Para que todos vuelvan a mí en un súbito respiro de literatura.
lunes, noviembre 2
diálogo
compuerta: mirá cómo con mi fortaleza de cemento, mi solidez maciza, puedo sostener toda tu energía, encauzarte y ordenarte sobre mis espaldas, liberarte de una forma tranquila, alegre, constante.
agua estancada: desde mis millares de nacientes en la cordillera del viento, hasta el tope violento de tu rugoso cemento, te odio. lo hago con pasión porque estoy acá, detenida culpa tuya, moviéndome para todos lados, con fervor y fuerza, con profundo deseo de recorrer todo mi camino, y encima vos me dejás acá, a punto de rebalsarte y te odio por no tener la fortaleza de resistirme mejor. ¿por qué no sos más grande? ¿por qué no me ordenas mejor?
compuerta: yo te sostengo todo el tiempo, soy tu soporte y tu contención, pero no te das cuenta que a veces tu furia es inentendible e insoportable y si no querés que yo te organice la vida para un mayor bienestar, bancatela y andate por donde sea. sos vos la que no puede aguantarse la ira, la furia por seguir un camino a lo bruto, a lo tonto. yo estoy orgullosa de mantenerte sobre mis espaldas todo este tiempo, planificar tu vida desde la serenidad, desde la tranquilidad en un cauce constante, transparente, calmo.
agua estancada: tal vez tengas razón, tal vez a veces no soporto que no seas como yo quiero que seas. entiendo que vos sos feliz siendo así y que a mí el descontrol me molesta y me da bronca. me resulta muy difícil mantenerme tranquila detrás de tí, mis ansias por seguir pueden ser torpes y provocar estallidos de violencia que no quiero, pero ¡es mi instinto!
compuerta: está bien, lo comprendo. tratemos de respetarnos y unificarnos. cuando vos no des más, me abriré un poco más para soltarte y así recorrerás tu camino, pero en cuanto te hayas tranquilizado un poco te volveré a controlar desde cerca. no puedo dejarte librado a tus impulsos porque harías destrozos corriente abajo. unifiquemos nuestros criterios, encontremos la calma.
agua estancada: desde mis millares de nacientes en la cordillera del viento, hasta el tope violento de tu rugoso cemento, te odio. lo hago con pasión porque estoy acá, detenida culpa tuya, moviéndome para todos lados, con fervor y fuerza, con profundo deseo de recorrer todo mi camino, y encima vos me dejás acá, a punto de rebalsarte y te odio por no tener la fortaleza de resistirme mejor. ¿por qué no sos más grande? ¿por qué no me ordenas mejor?
compuerta: yo te sostengo todo el tiempo, soy tu soporte y tu contención, pero no te das cuenta que a veces tu furia es inentendible e insoportable y si no querés que yo te organice la vida para un mayor bienestar, bancatela y andate por donde sea. sos vos la que no puede aguantarse la ira, la furia por seguir un camino a lo bruto, a lo tonto. yo estoy orgullosa de mantenerte sobre mis espaldas todo este tiempo, planificar tu vida desde la serenidad, desde la tranquilidad en un cauce constante, transparente, calmo.
agua estancada: tal vez tengas razón, tal vez a veces no soporto que no seas como yo quiero que seas. entiendo que vos sos feliz siendo así y que a mí el descontrol me molesta y me da bronca. me resulta muy difícil mantenerme tranquila detrás de tí, mis ansias por seguir pueden ser torpes y provocar estallidos de violencia que no quiero, pero ¡es mi instinto!
compuerta: está bien, lo comprendo. tratemos de respetarnos y unificarnos. cuando vos no des más, me abriré un poco más para soltarte y así recorrerás tu camino, pero en cuanto te hayas tranquilizado un poco te volveré a controlar desde cerca. no puedo dejarte librado a tus impulsos porque harías destrozos corriente abajo. unifiquemos nuestros criterios, encontremos la calma.
sábado, octubre 24
me pongo los auriculares, escucho Las crónicas del viento parte I, miro el día gris que hay en Neuquén después de dos jornadas de viento intenso, exagerado te diría. pienso en hacer mates para compartir en silencio con mi amigo/editor, saboreo una barrita de cereal que se desintegra en mi boca. pienso en mi mamá que se va a china en un mes, en los muchos años que soñó este viaje, en su amor. cuántos colores verá! quiero ir con ella.
medito hace días en que la lista de cosas por hacer, a la que me enfrento diariamente y niego con pose rebelde, me está atando a un lugar en el que no quiero estar más. tal vez de eso se trata hacer el cambio que me plantea diego. sí, ser licenciada, tener licencia para conducir, renovar el pasaporte, señar el vieja, comprar dólares, tener lavarropas, ser adulta.
medito hace días en que la lista de cosas por hacer, a la que me enfrento diariamente y niego con pose rebelde, me está atando a un lugar en el que no quiero estar más. tal vez de eso se trata hacer el cambio que me plantea diego. sí, ser licenciada, tener licencia para conducir, renovar el pasaporte, señar el vieja, comprar dólares, tener lavarropas, ser adulta.
viernes, octubre 23
seguir
¿por qué la gente dudará tanto? ¿por qué hay una cultura de vacilar? ¿qué es lo que les da tanto miedo? ¿cómo se hace para romper con todo eso que trae el otro?
Pareciera que todos somos insaciables de un placer que está supeditado a lo que otros nos dan. Nadie se conforma con una sola fuente. buscan la pluralidad, están alertas todo el tiempo a las ofertas de los demás, a renovarse como el shampoo, a nutrirse como la crema para pieles sin celulitis, a ser una instantánea sin sentido en la vida del otro y el otro en la suya.
como si causar un impacto, un sentimiento, producir afecto en quien nos acompaña sea un peso con el que acarrear, algo que sugestiona, condiciona, ata.
y tal vez yo sea demasiado complicada, capaz yo tenga el problema por sentirme libre cuando me siento querida, cuando me quiero a mí misma y cuando sé que estoy dejando una huella en alguna vida.
es ahí cuando me siento más libre que nunca y voy caminando ligera, sin equipajes complejos, sin ataduras, con mi felicidad como alas que me llevan a soñar cada vez más. tal vez remontan demasiado alto por el entusiasmo de alcanzar, al fin, esa pequeña conexión tan difícil de lograr.
pero tal vez sean los demás el problema, que no se dejan tocar por el afecto, que no lo abrazan y los disfrutan con la humildad y sinceridad que fue entregado. tal vez sean ellos los que sufren por no ser jamás tocados. por estar atados a un miedo que los mantiene aislados, solos.
sí, tal vez sean ellos...
Pareciera que todos somos insaciables de un placer que está supeditado a lo que otros nos dan. Nadie se conforma con una sola fuente. buscan la pluralidad, están alertas todo el tiempo a las ofertas de los demás, a renovarse como el shampoo, a nutrirse como la crema para pieles sin celulitis, a ser una instantánea sin sentido en la vida del otro y el otro en la suya.
como si causar un impacto, un sentimiento, producir afecto en quien nos acompaña sea un peso con el que acarrear, algo que sugestiona, condiciona, ata.
y tal vez yo sea demasiado complicada, capaz yo tenga el problema por sentirme libre cuando me siento querida, cuando me quiero a mí misma y cuando sé que estoy dejando una huella en alguna vida.
es ahí cuando me siento más libre que nunca y voy caminando ligera, sin equipajes complejos, sin ataduras, con mi felicidad como alas que me llevan a soñar cada vez más. tal vez remontan demasiado alto por el entusiasmo de alcanzar, al fin, esa pequeña conexión tan difícil de lograr.
pero tal vez sean los demás el problema, que no se dejan tocar por el afecto, que no lo abrazan y los disfrutan con la humildad y sinceridad que fue entregado. tal vez sean ellos los que sufren por no ser jamás tocados. por estar atados a un miedo que los mantiene aislados, solos.
sí, tal vez sean ellos...
miércoles, octubre 14
lisandro
dice que al alma hay que darle de comer. él sí que alimenta la mía con su dulce voz.
me hace falta una brocha de pincel llena de pintura roja y azul, una tela a la espera y una gota de luz en la ventana.
es la taza de café con leche y la película de mi vida, el abrazo entero que me mima el corazón, la compañía del teléfono en su voz.
es la luz y la sombra, los sueños entre las páginas, la lavandina del pasado, la claridad de los objetos.
ahí está. ahí soy.
me hace falta una brocha de pincel llena de pintura roja y azul, una tela a la espera y una gota de luz en la ventana.
es la taza de café con leche y la película de mi vida, el abrazo entero que me mima el corazón, la compañía del teléfono en su voz.
es la luz y la sombra, los sueños entre las páginas, la lavandina del pasado, la claridad de los objetos.
ahí está. ahí soy.
martes, octubre 13
perdón, no me quise ir
Al final lo descubrí, entendí qué es lo que me quiso decir sentado desde el piso almohadonadp de en frente. Cuando él decía lo de la madurez, que a mí me sonaba con un insulto inquisidor, sólo pretendía que yo me mirara mejor, que aguidice los oídos, la mirada, el olfato, mi tacto.
Hoy recordé el día bisagra en mi carrera. No lo había notado como tal, pero hoy lo recordé cuando pensaba qué me impide avanzar, reconocerme. La información es un arma de muchos filos.
¿Se cambia cuando uno se reconoce como ser o seguirá la angustia por lo que pudo haber sido?
Hoy recordé el día bisagra en mi carrera. No lo había notado como tal, pero hoy lo recordé cuando pensaba qué me impide avanzar, reconocerme. La información es un arma de muchos filos.
¿Se cambia cuando uno se reconoce como ser o seguirá la angustia por lo que pudo haber sido?
sábado, octubre 10
cosas de un soñar
Es como una leve taquicardia o una molestia en la parte más adentro del ser. Vive sólo in my head cuando estoy encerrada, sin poder ver y ser, disolverme en moléculas, exparcirme en el aire. Es afuera donde interpreto un papel liberador, donde mi ojo es un lente que observa la luz. Y cómo con un teleobjetivo visual enfoco esa luz que se mueve y baila entre las hojas. El viento, las nubes, los colores, las temperaturas, los bordes. Los sueños...
jueves, octubre 8
paralelismos
Un perverso juego está llevando adelante esta pobre chica. Lo une a él una delicada y dulce relación de amistad, una creativa descarga vocacional, un sutil amor escondido. Cuando están juntos, él se pone nervioso y ella un poco torpe; cuando se separan alguno de los dos se busca por las frías vías tecnológicas para intentar expresar todo eso que quedó contenido en el silencio.
Pero es ella la que sueña, la que se armó una vida paralela con un él que no está en la realidad.
Cuando llega a su cama y cierra los ojos, se adentra en largas horas de ensoñación donde la magia vive, la conexión es traslúcida, los proyectos se unifican, el amor flota en el reconocimiento. Al despertar, comienza la rueda otra vez y los dos intentan olvidar que no están unidos más que por algo que aún no está dicho.
Pero es ella la que sueña, la que se armó una vida paralela con un él que no está en la realidad.
Cuando llega a su cama y cierra los ojos, se adentra en largas horas de ensoñación donde la magia vive, la conexión es traslúcida, los proyectos se unifican, el amor flota en el reconocimiento. Al despertar, comienza la rueda otra vez y los dos intentan olvidar que no están unidos más que por algo que aún no está dicho.
miércoles, octubre 7
**Cuando escribo en tercera persona me gusto más
El dolor en los brazos se asemeja a las pesas que acarrea desde sus piernas. La cabeza no para de pensar un minuto sobre posibilidades posibles o imposibles. La nuca y el cuello están apretados por su fuerte mandíbula que no suelta esa presa.
El dinero no alcanza para lo irracional de dispararse a otro lugar. Ella creía fervientemente en el porrón y cuenta nueva. No. El segundero sigue corriendo y deberá enfrentar sus propios miedos, sus paranoias, su inmadurez. Sola. Siempre sola.
Con la casa a mitad de embalar, una nueva puerta-reja sobre la abollada cerradura. Tal vez lo mejor que pueda hacer es vivir de forma precaria y esperar, sentada, que todo el nudo se desate. Que se acomoden los planetas, las neuronas, las burbujas sentimentales y que pueda dormir ocho horas seguidas.
El dinero no alcanza para lo irracional de dispararse a otro lugar. Ella creía fervientemente en el porrón y cuenta nueva. No. El segundero sigue corriendo y deberá enfrentar sus propios miedos, sus paranoias, su inmadurez. Sola. Siempre sola.
Con la casa a mitad de embalar, una nueva puerta-reja sobre la abollada cerradura. Tal vez lo mejor que pueda hacer es vivir de forma precaria y esperar, sentada, que todo el nudo se desate. Que se acomoden los planetas, las neuronas, las burbujas sentimentales y que pueda dormir ocho horas seguidas.
jueves, octubre 1
liberté
Tal vez no le quede más que pensar que la soledad es el único medio natural en el cual puede moverse, respirar. Tal vez lograr compartir un proyecto, amar y ser amado de una forma consensuada en el método -por así decirlo-, es algo demasiado difícil de conseguir. Tal vez recibir amor de sí misma es la única forma de afecto que le será leal, que la trasladará a libertad.
En su cotidianidad no existe el soporte, la contención, el acompañamiento. Existe sólo su propio interior, su casa violada, caduca.
En su cotidianidad no existe el soporte, la contención, el acompañamiento. Existe sólo su propio interior, su casa violada, caduca.
viernes, septiembre 25
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